La historia de la torre Zytglogge se remonta a la Edad Media. Su reloj astronómico, cuyo mecanismo fue creado en 1530, marcó el ritmo de Berna durante siglos y sigue siendo hoy uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad. Las figuras en movimiento, la precisión de su artesanía y el carácter distintivo de esta estructura han dado a la Zytglogge un lugar especial en la historia de la relojería europea. A pesar de numerosas renovaciones, ha conservado su carácter único y continúa atrayendo la atención como símbolo de la antigua Berna.